Crece el grupo de curas que pide el fin del celibato
POLEMICA DENTRO DE LA IGLESIA CATOLICA
Por: Julio Algañaraz
Fuente: VATICANO CORRESPONSAL
NEGATIVA.
BENEDICTO XVI NO QUIERE QUE LOS SACERDOTES SE CASEN.
Crece la ola de la
contestación en la Iglesia por la cuestión del celibato sacerdotal, a la que se
opone en forma tajante el Papa. Desde Brasil, el país católico más grande del
mundo -pero que también sufre una hemorragia continua de fieles en favor de los
evangélicos protestantes-, llegó la última bomba.
La 12ø Conferencia Nacional con 435 delegados de los 18.685 sacerdotes
católicos distribuidos en 9 mil parroquias y 269 diócesis, envió una carta al
Vaticano en la que reclaman el fin del celibato obligatorio.
El mensaje tiene un destinatario muy especial, el prefecto de la Congregación
para el Clero, que tiene jurisdicción directa sobre el casi medio millón de
curas de la Iglesia universal. Se trata del cardenal brasileño Claudio Hummes,
ex arzobispo de San Pablo y la figura eclesiástica más destacada del país
sudamericano. Gran amigo del presidente Lula.
A Hummes los sacerdotes de su propio país le proponen un 'celibato alternativo'.
Obligatorio para los religiosos con voto especial de las órdenes (jesuitas,
franciscanos, salesianos, etc) y optativo para la mayoría, que son los llamados
diocesanos, o sea 'encardinados' a las diócesis.
La propuesta va mucho más allá. Piden no sólo que los sacerdotes diocesanos
puedan casarse, sino que los obispos puedan ordenar a curas que consideren
'dignos del sacerdocio'.
El corresponsal del diario madrileño El País, Juan Arias, que fue muchos años
'vaticanista' en Roma del medio español, dio además una noticia-bomba al
informar sobre la reunión que concluyó el martes en un convento del estado de
San Pablo.
Un obispo, que pidió a Arias no ser identificado, contó al periodista español
que 'en Brasil ya hace tiempo que se ordena sacerdotes a laicos casados'. El
obispo señaló que el Vaticano 'lo sabe, pero exige que no se haga público'.
Pero en el documento que enviaron a Hummes hay más dinamita que preocupa
seriamente al Vaticano. Los sacerdotes brasileños piden también que la Santa
Sede permita a los fieles divorciados 'que han hecho una nueva familia, que
puedan recibir normalmente los sacramentos de la Iglesia, algo que hoy les está
prohibido', revela, además, el periodista Juan Arias.
De alguna manera los sacerdotes de Brasil se apoyan en el cardenal Hummes para
que oficie de mediador ante el Vaticano. Hummes declaró en diciembre de 2006
que 'el celibato no es un dogma sino una cuestión disciplinaria'. Varios apóstoles,
como se sabe, eran casados.
El cardenal, en esa ocasión, había dicho que la Iglesia debía reflexionar
acerca del tema, pero cuando poco después llegó a Roma para hacerse cargo de su
nuevo cargo de 'ministro' del Papa, recibió una lavada de cabeza de las cumbres
vaticanas y debió decir que 'es el Papa el que guía a la Iglesia'.
Sin dudas, en la Iglesia Católica los fermentos comienzan a bullir. El
arzobispo de Friburgo, Alemania, monseñor Robert Zollisch, fue nombrado nuevo
presidente de la conferencia episcopal de la patria de Benedicto XVI, Joseph
Ratzinger.
La semana pasada, el religioso -en declaraciones al semanario germano Der
Spiegel (El espejo)-, Zollisch se pronunció en favor del celibato optativo,
sumándose a dos cardenales: el vasco francés Etchegaray, y el británico
O'Connor, que también dijeron que estaban en favor de permitir el casamiento de
los curas.
Pero el arzobispo de Friburgo echó más leña al fuego de las polémicas con el
Vaticano al apoyar una apertura a los homosexuales en el tema de las uniones
civiles.
'Orem como se tudo dependesse de Deus e trabalhem como se tudo
dependesse de vocês.'
[Martinho Lutero]